sábado, 16 de enero de 2010

Emocionalmente ¿activo, pasivo, versátil?

¡Oh, santo cielo!, esas 3 palabras nuevamente hacen acto de presencia por más que trato de hacer caso omiso de ellas. ¿Pues en dónde las usan tanto? Claro, para describir el rol sexual dentro de la comunidad gay. Ser activo es que le guste meter su verga en el trasero de otros (qué rico); ser pasivo es que le guste que le metan la verga por el trasero (qué rico); y ser versátil es que le gusten las dos situaciones anteriores (placer absoluto). Como no son absolutos, hay versátiles más activos, versátiles más pasivos, 100% pasivos, 100% activos y 100% versátiles; toda una diversidad dentro de la diversidad.


Pero esta vez no me referiré al rol sexual de preferencia; esta vez será acerca del uso de las emociones. ¡Ah cabrón! ¿De dónde voy a basarme para decir esto? Aumentemos la dificultad del juego y verán que podré tener un cierto grado de razón… follow me.


Una de las tantas personas que conocí al llegar a Cuernavaca, casado por cierto, gustaba platicar conmigo por chat y un día decidimos conocernos en persona. Durante la plática, él notó algo en mí que yo no había notado y que jamás lo hubiera hecho de no ser por él. Antecedente, este casado había trabajado en un juzgado y había adquirido una gran experiencia en evaluar gente mediante su expresión corporal y sus gestos.

Él agarró mi mano, la acarició, me calentó y me dijo: "Tú eres pasivo y no me refiero al sexo". ¡PUTA MADRE! ¿A qué carajos se refiere este wey que me calienta y me deja con esa duda? Después de varios pensando, lo volví a ver y me resolvió la duda.


"Cuando te acaricié, tú gozaste. Sin embargo, no hiciste algo para corresponder dicho toque ni con palabras ni con otra caricia". Era cierto, no había hecho lo más mínimo por intentar corresponder. Eso era totalmente malo, no… porque hay momentos para ser pasivo. Pero cuando toda la vida uno recibe estímulos y no se corresponden en alguna otra ocasión, el ser 100% pasivo resulta contraproducente. Estoy hablando de un sentido emocional y no sexual; a eso se refería este cabrón.


Ahora, alguien 100% activo emocionalmente es quien se dedica a dar y dar estímulos tanto físicos como afectivos. Pero, ¿qué pasa cuando se intenta corresponder? Pues rechazo absoluto hacia esta otra persona que trata de acariciar de manera similar. Pareciera que se cae en un egoísmo no bien tipificado pero sigue siendo egoísta no saber gozar el placer que el otro intenta dar. Otra vez, resulta contraproducente querer dar en exceso sin aprender a recibir.


Quizás lo más justo sería aprender a ser emocionalmente versátiles, aprender a dar y recibir, ya que para todo hay tiempo y lugar en esta vida.

1 comentario:

Anktsunamunh dijo...

Jajaja muy cierto! Y los hay pasivos huevones ("tócame, lámeme, bésame, háblame, intoxícame y lléname, yo aquí te espero quietecito boca abajo, gimiendo y gozando en este valle de sábanas"); y también los hay activos temerosos de la iniciativa privada ("Vade Retro - que no me toques el culo, carajo, que eso es abominación y no me vaya a gustar!!!")... ambos -a mi parecer- de hueva (sea cuestión de cama o de charla).
Y también, como bien dices, los que prefieren ponerte etiquetas hasta en la forma de mirar y de sorber la sopa de almejas: que si activo, pasivo, inter, dominante, sumiso, guagüero, curioso, chichifo, sardinero... (ah, todo un clásico caso de grafittero regañado que ahora se dedica a pegar sus 'stickers' por toda la ciudad, y si tiene chance, hasta debajo del puto retrete)... en fin, mientras sigamos tratando de llenar formularios de expectativas en lugar de disfrutar a la persona, parece que este es el puticuento de nunca orgasmear. Saludos.