Prefacio
Pocas veces uno puede conocer a las personas por su voz y sus experiencias antes que su físico. Hasta en lo laboral, donde supuestamente existe la ética profesional, uno juzga primero a las personas por su apariencia. La frase tan conocida "primera impresión jamás se olvida" se aplica y se extiende más allá de lo que uno pudiera creer. ¿Cuántas veces creemos que el wey que despreciamos por no cumplir nuestros cánones de belleza llegara a ser una de las personas más interesantes con quien pudiésemos platicar? Aunque tampoco esto es regla general porque hay weyes feos que son un asco como personas convirtiéndolos en doblemente feos (yuk!!!).
En muchas de las transmisiones de Radio Vaquero fuimos más allá del físico y de la preferencia sexual porque logramos ver el corazón de muchos después de cada relato personal. El sexo no lo es todo pero sigue siendo parte de nuestra vida misma. Negar el sexo es como negar una parte de uno mismo así como ufanarse de los cientos de acostones es disminuirse a una parte muy pequeña del ser. Desnúdate frente a los demás pero tu corazón nada más, habla con la verdad y de la experiencia de tu vivir sin necesidad de hacer drama o tirarse al dolor… en resumen, así ha sido la filosofía de las transmisiones de radio de los Vaqueros de Chihuahua. No hay necesidad de quedar bien con los demás, al fin y al cabo no sabes físicamente cómo son.
Meses escuchando noche tras noche las múltiples ocurrencias y vivencias de varios, creo que ya era hora de que ahora sí nos conociéramos en persona. Muéstrate tal cual eres porque lo que buscamos en este sitio es conocer a las personas para fomentar la amistad entre nosotros los vaqueros. Muéstrate tal cual eres porque no tienes nada que perder pero mucho que ganar. Muéstrate tal cual eres… por el simple placer de ser uno mismo y existir.
Preludio
¿Qué haré? ¿Me ahogaré en alcohol para olvidar la chingadera de otro cabrón? ¿Me tiraré a la putería? Chingao, otra vez me salieron con una pendejada después de haberme calentado el corazón, una promesa vaga de una posible relación a largo plazo. No fui yo quien empezó a tener el interés en intentar la relación y menos enamorar a alguien sólo por un buen acostón. "Mi camioneta podría caber en este estacionamiento donde está tu departamento"; para luego cambiar la frase a: "Eres muy agradable y simpático pero… no me prendes" ¡Ay no mames! ¿Qué era lo que buscabas entonces? Esa inconsistencia de actos y palabras fueron capaces de tambalear el equilibrio personal.
Larguémonos al DF para buscar un refugio moral, un escudo, algo que impidiera el asfixiarme bajo esa sensación de ser un estúpido. Después de esa noche de sábado de copas, besos con un desconocido, besos con un conocido, pláticas en bares semi-surrealistas y un desayuno antes de volver a casa a dormir, mi corazón ya está sedado. Nunca he querido y nunca llevaré maletas psicológicas antes de emprender un viaje largo hacia una reunión. Meses esperando este viaje a Chihuahua y no voy a permitirme estar como esos weyes que buscan la conmiseración de los demás para llamar la atención.
Después de un par de días laborales he logrado retomar la entereza personal. La salida a Chihuahua es mañana jueves y hay que preparar la ropa, guardar los complementos cosméticos (desodorante y crema pa' los pies), los boletos de avión, etc, etc. Ahora sólo queda dormir temprano aunque no pueda evitar sentirme con los nervios de un infante que tiene mañana su primer día de clases.
Despertar y ver una maleta que está lista para guardar la ropa que fue planchada meticulosamente la noche anterior. Es ese sentimiento de preocupación que indica que algo se va a dejar olvidado en la mesa; aunque no serán las botas, el sombrero ni el cinturón que me regaló mi vieja para mi cumpleaños. Curioso ese sentimiento de desesperación por saber que dentro de unas horas será el vuelo a Chihuahua y que conoceré físicamente con quienes he venido platicando en los últimos 7 meses.
En el momento que supe de la reunión sabía que no quería estar nada más un fin de semana. Salir desde el jueves y regresar hasta el martes en la noche; y al fin y al cabo apenas estamos iniciando el semestre y podré fingir demencia ante mi jefe. Así que toda la mañana del jueves estuve con la sonrisa controlada para evitar sospechas; la felicidad no es algo prohibido en mi laboratorio pero no hay que hacer evidente lo que pudiera ser algo más que una travesura. La fuga del laboratorio fue una hora antes de la comida por si mi estimado jefe requiriese el exigirme resultados de manera improvista. De cualquier manera es verano y además es inicio de semestre, excusas perfectas para justificar mi ausencia en el laboratorio.
Sorteando cualquier imprevisto de tráfico y cualquier imprevisto monetario, finalmente llegué al aeropuerto de Toluca con 2 horas y media de anticipación. En el momento en que estaba tomando asiento para comer una pizza, ¡ZAZ!, voy recibiendo un mensaje de mi hermana. ¿Qué podrá ser? Tengo buena comunicación con mi hermana pero la recepción de un mensaje en el momento menos esperado y justo en el aeropuerto se asemeja a una escena dramática de telenovela. No me falló mi intuición: una tía abuela acababa de fallecer. ¿Acaso tenía que ir a Celaya y cancelar el vuelo? No, no era necesario ya que la parte final del mensaje de mi hermana remataba con… "nuestros padres no quieren que lo sepas pero ya te dije". En otras palabras, no era necesario que fuera a Celaya corriendo. Nuestra familia no es de ese tipo de familias, larga explicación innecesaria en estos momentos.
Ya están llamando para abordar el avión... continuará....

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